Nombres comunes de las calles para la cocaína.Como periodista científico con casi dos décadas recorriendo hospitales, centros de rehabilitación y laboratorios de neurociencia, he aprendido que la adicción es, ante todo, un lenguaje. No solo un lenguaje biológico donde las neuronas gritan por dopamina, sino un lenguaje social diseñado para ocultar, proteger y normalizar el consumo.
Si estás aquí porque escuchaste una palabra extraña en una conversación de tu hijo, o porque encontraste un término inusual en un mensaje de texto de un amigo, entiendo tu inquietud. Ese nudo en el estómago es real. Mi objetivo hoy no es asustarte, sino darte herramientas de claridad. La información es el primer paso para la intervención. Vamos a desglosar ese «argot de las sombras» para que entiendas qué está pasando realmente y, lo más importante, qué puedes hacer al respecto.